PP y Ciudadanos. Carta a los amigos.

21 de diciembre de 2015.

image

Hace meses ya, y algún lector estará asintiendo o arrugándome la nariz,  que digo que PP y Ciudadanos están condenados a entenderse.
No había comenzado ni la campaña de las municipales ya veía como iban a volar sartenazos en campaña.  Evidentemente no se puede esperar que ninguna formación política haga campaña ensalzando las virtudes del otro, porque eso equivaldría a tirarse piedras en el propio tejado, pero tampoco hace falta hacerla tirando piedras al de al lado, aunque sólo sea porque un día podemos llegar a necesitarlo.
Ya lo sé que suena fatal. Una no ha nacido para diplomática, ya se sabe.
Ha pasado la esperada contienda electoral y como yo no obtengo, ni he obtenido ni está en mis planes obtener ningún beneficio personal haciendo la pelota a nadie, me puedo permitir el lujo de opinar. Podría decir  de algunos partidos cosas que sería poco menos que acusarlos de delincuentes y como nadie me va a pagar lo que cueste defenderme de sus querellas hoy dejaré a los Colaus y los podemitas aparte, entre otras cosas, porque no creo que estén en condiciones de formar gobierno ni de hacer ni proponer nada que a mi entender merezca  más palabras de este post que escribo solo para quienes están en mi horizonte de partidos votables para quien quiera vivir en algo que se parezca un poco a un país.
Los casos de corrupción del PP están ahí, nadie los esconde. Eso no hace a todos los peperos corruptos. La justicia hace de más y de menos y va destapando. Algunos hasta han llegado a la cárcel, cosa que no ha sucedido con ningún Pujol con sus 3000 millones de euros detrás. Casualidades de la vida. En fin…
Y sin obviar todo esto para mí la debacle Marianista (aunque haya ganado) al menos en Cataluña tiene que ver con otras cosas. Su gestión del tema soberanista  ha sido poco intrépida. No es que un presidente de gobierno tenga que hacer puenting político, ni tirar a a los delincuentes desde un cerro,  sin embargo hay cierto nivel de complejo y cautela que yo nunca he acabado de entender ni mucho menos de aprobar máxime sabiendo que los ciudadanos estábamos sometidos a presiones y situaciones que se podrían haber evitado  solo aplicando la ley con todas sus consecuencias en el momento preciso. La reacción del presidente de todos ha sido tibia y tibia imagen nos ha quedado de él. Ya sé que muchos no están de acuerdo, que Rajoy hizo reformas, que no había que victimizar a los lloricas profesionales. No os lo compro. Lo siento.
Encima gran parte del tiempo que precedió al desenlace de las elecciones del 27s la máxima representación del PP era Alicia Sánchez Camacho que era, al menos en las formas, la antítesis del hipersosiego de Rajoy. Esto no deja de ser una situación un tanto inquietante. Y me ahorraré mi opinión acerca del personaje. Y todo esto dicho y explicado con el respeto que me merecen muchos currantes peperos.
Evidentemente yo no podía votar al señor Rajoy porque lo considero en parte responsable de que el soberanismo haya ganado fuelle y nos siga calentando la cabeza a día de hoy a los que vivimos en Cataluña y de no haber remediado el que los votantes hubiesen quedado a merced de unos que fueron socios del gobierno más de una vez.
En cuanto a Ciudadanos, a quien sí que he podido votar, tampoco escatimaré en críticas.
Llevan 4 años siendo una voz importante  en la defensa de los ciudadanos que  no tenemos ningún inconveniente ni complejo para decir que somos españoles y queremos seguir siéndolo. Han defendido con una exigua representación parlamentaria nuestros derechos contra los abusos de un gobierno nacionalista que ha hecho lo que ha querido pero al menos ha tenido que estar y escucharlos con lo pesados e incómodos que resultaban.
La hasta ahora corta gestión de Inés Arrimadas en el Parlamento como jefa de la oposición ha superado con creces mis expectativas.
Sin embargo vino la campaña de las generales. Los eslóganes elegidos por el grupo naranja me disgustaron desde la primera vez que los vi correr por Twitter. A ratos me sonaban tan cursis que me recordaban a “los helados para postre”. Tampoco entendí por qué toda presentación de su partido iba con la foto de Albert Rivera. Al show se añadieron las encuestas y a él le oí altas, altísimas expectativas que ahora hacen parecer poco la consecución de 40 escaños que ahora deben usar para ayudar a reconstruir el puzzle. Que para eso se los hemos dado.
A todos se nos ha roto el espejo alguna vez. La realidad es así y a veces más vale que lo sea.

Además de las frases amables y otros inventos modernos de la tecnocracia empezaron a llover los más que previsibles sartenazos. Podemos, a su estilo y con sus habituales recursos locales y de ultramar y el PP, que aparentemente decidió que los morados no eran suficiente enemigo pero Ciudadanos les restaba votos, colaboró, y aquí he de decir que con honrosas excepciones,  con entusiasmo en la creación y cuando menos, la repetición de bulos y juego sucio de aquel de ” enmerda que algo queda”. Para ejemplo el caso de Marta Rivera de la Cruz de Ciudadanos y el intento de convertirla en mounstro antisemita, cosa que yo misma he negado.
Y Ciudadanos, ¿qué hace con esto? Una campaña Limpia y “Con Ilusión”.
Pero vamos a ver. Que los de la sonrisita visten de morado, y su sonrisa es más falsa que una escopeta de feria. Los lobos se llenan la barriga de eslóganes y se quedan con hambre.
¿Os dan sablazos y seguís con la ilusión????
¿Y dónde está el discurso de Arrimadas que le saca los trapos sucios a Artur Mas en la sesión de NO investidura y por qué no seguir a los que exigen disculparse a quien insulta a los padres de la Constitución como hizo Girauta al repeinao de Rufián?
¿Y por qué defenderse de la campaña sucia “con ilusión” y no con los argumentos en las uñas?
Y no lo digo por el partido,  lo digo por respeto a los votantes,  y sobre todo por España.
España no necesita que os miréis al espejo y sigáis  viendo gente bien preparada y cabal que ha actuado con decencia. Eso queda muy bien para otra ocasión. Necesita que la defendáis, que la pongáis por encima de vuestra idea de partido porque si no hay país no hay partido. Esto no es un concurso de oratoria ni se mide la pureza de nadie.
¿Ahora qué?
¿Vamos a esperar a que el PSOE decida que quiere ser de mayor o hay algún adulto en el hemiciclo?
Dejemos el espejito para luego que este país no puede esperar.
Lo dicho amigos. Si sois patriotas estáis condenados a entenderos.

Id guardando el hacha y el espejito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s