Trabajo sucio. Sinergias cupero-convergentes

A pesar de los miles de firmas y voces que gritaban en contra de la presencia del terrorista Arnaldo Otegi en el Parlamento que se supone que nos representa a todos los ciudadanos catalanes, los que dicen que son “el poble” y chorrean “mandato democrático” por las comisuras de la boca pensaron que era una buena idea recibirlo con honores. Carme Forcadell, la premiada por don Arturo con la presidencia de esta institución lo recibió en audiencia y el agasajado tuvo por guías a sus amigos de la CUP, don Sandalio (David Fernández) y la matriarca de la tribu Ana Gabriel.

Después de que el recién liberado terrorista alabase el prusés y a Artur Mas, esa tarde se pasó por el barrio de Hipercor. Ahora hay una antigua fábrica de hilos primorosamente habilitada para que grupos de jóvenes organicen todo tipo de saraos y allí estuvo Otegi dando una conferencia titulada “Tiempos de paz, vientos de libertad” (manda narices), organizado por una entidad para Minorías étnicas y Naciones ( manda más narices).Que él diga que admira el prusés cuando viene a usar Cataluña de lanzadera de su campaña electoral (aunque esté inhabilitado para ejercer cargos públicos) es lo de menos. Que Joan Tardà diga que Otegi lo ha dejado todo por las víctimas y que es un demócrata  da igual si pensamos que lo visitaba a veces en la cárcel de Logroño. Quizás parezca un poco más extraño que Convergencia, la parte más hundida del prusés, le baile el agua a Otegi, o  al menos que lo haga públicamente. Aunque pensándolo bien, aquí las víctimas del terrorismo siempre han sido bastante ignoradas por el gobierno nacionalista.
Ahora mismo el Govern está a merced de lo que diga la tribu cupera que es la llave de los presupuestos y es la CUP quien mantiene el fragilísimo equilibrio del gobierno catalán. Esto ofrece a CDC algo que ellos no tienen. Siempre se han vanagloriado de ser nacionalistas pacíficos y “de orden”. Ya sabemos que han dicho que desafían al Estado pero, aquí entre nos, lo hacen sólo porque se les ha consentido todo.Ellos no tienen cachorros para sacar a la calle.

Ayer, en el barrio de Sant Andreu al lado de donde hablaba Otegi hubo un despliegue de, hasta donde pude contar, 8 furgones de antidisturbios. La acera estaba llena de gente, casi todos jóvenes y todos ellos con pintas de necesitar una ducha y un peine, no os voy a engañar.Su héroe estaba dentro del recinto de Coats junto con otros mandamases separatistas, así que ellos no estaban ahí para oírle. Al pasar un par de legionarios, la peña se les tiró encima y los Mossos tuvieron que intervenir. Los chavales y no tan chavales estuvieron allí hablando, mirando y vigilando. Los transeúntes iban con desconfianza y algunos cambiaban de acera. Escuché a un hombre mayor vecino del barrio diciendo que el despliegue entero era para “cuidar a los asesinos”.
Después de un rato, coincidiendo con el comienzo de los discursos dentro del recinto y sin ningún otro estímulo externo visible, el personajerío ocupó la calzada. Aparecieron dos patrullas de la Guardia Urbana y cortaron el paso de coches.Frente a la puerta del recinto había un pequeño grupo de ciudadanos con pancartas en apoyo a las víctimas del terrorismo. Tres chavales se acercaron, se rieron y se hicieron fotos. Otro, muy valiente con una capucha azul le arrancó a uno la pancarta y la hizo bola. Se alejó y se apostó donde encontró amigos con quienes reírse. Perdonad la expresión, pero “ni puta gracia”. Por cierto, he leído alguna crónica que llama “ultraderecha” a esta gente y desde luego es mentira. Me consta. Ahora resulta que si no eres proterrorista eres facha. Vaya tela.
A 150 metros reconocí a algún escolta del barrio vigilando discretamente y a unos cuantos policías de paisano. Mientras, en la puerta, cachorrillos con pinta de okupa se divertían de lo lindo. No habría querido estar en el lugar de los Mossos ayer. Dudo que les haga ninguna ilusión cuidar a una banda de niñatos y mayores cochambrosos que viene a jalear a un terrorista cuyos amigos no habrían dudado en meterlos en las listas de “bajas”(claro, a no ser por la impagable ayuda de don Carod Rovira que pactó que aquí no mataran a nadie, que para eso España ya es muy ancha). Ni hablemos de lo que nos cuesta a todos el despliegue policial en cuestión.
Y creo que en el fondo o no tan en el fondo Convergencia ve con buenos ojos que este terrorista venga y dé unas leccioncillas. De hecho, algunos hasta pueden entender lo supuestamente legítimo de su lucha armada. Y mejor para ellos si los cachorros de sus socios de conveniencia la lían por la calle tanto como haga falta. Así pueden demostrar que los indepes no son unos moñas y unos cobardes que salen con camisetas amarillas y luego no se atreven a nada. Alguien tiene que hacer el trabajo sucio. Nos cuesta muy caro pero estos   chavalines  jaleados por lo más granado de la izquierda abertzale son la cara B de los señoritos convergentes. No hacen ninguna pinta de ser “el futuro” pero da igual porque en Cataluña cada minuto en la silla es oro y eso, en realidad, es lo único que cuenta.

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